jueves, noviembre 02, 2006

Abelardo,en su salsa. El retorno de Abelardo
Abelardo es uno de esos personajes que de no existar habría que inventarlos.Bohemio de los de siempre,vive al amparo del mundo del toro.Como las figuras el también va de plaza en plaza para salir de ellas siempre por la Puerta Grande, sólo que a su manera, y su manera no es otra que portar a hombros a los toreros que alcanzan el triunfo en el ruedo.Es un capitalista de los de toda la vida.
Aún no he logrado entender como es capaz de sacar a hombros a "Jesulín de Ubrique" por ejemplo, dado que es un muy corto de tamaño y a su lado el de Ubrique es todo un gigante.
La propina del Maestro,una cruzcampo que le inviten y una cama pa que se eche un ratito son suficientes para él,no necesita más.
Siempre tiene palabras de cortesía para las mujeres,porque para él todas ellas son guapas.En la Plaza difícilmente pasa inadvertido,si bien su cometido, su función es la de armar la traca en la Plaza y liar un alboroto en el tendido que se complemente a lo que ocurra en el ruedo.
Recientemente en la pasada Feria de San Lucas yo asistí a lo que pudo ser una tragedia y finalmente no lo fue, y es que claro, con el ímpetu que gasta Abelardo se bajó a toda prisa las escaleras del tendido siete desde el pasillo hasta la barrera pero tropezó en un escalón y si no se mató fue de puro milagro, o no,fue quizás porque un buen hombre se levantó y con la espalda le hizo un placaje ...si no,hubiera caído de cabeza al callejón y se hubiera pegado un cebollazo fijo.
No sólo se encarga de sacar a hombros a los toreros,sino también es él quien reparte las fotos de los toreros uno a uno,al tiempo que procura que el que entra o sale con el coche tenga espacio suficiente porque de lo contrario Abelardo pasa de ser un capitalista a ser el gorrilla más eficaz que pueda haber cercano a una Plaza de Toros.
Protegido por el Comandante Dorado y por González de Caldas, en sus plazas fácilmente se le puede ver durante la temporada.No hay dificultad para reconocerle porque la solapa de su chaqueta va bien pertrechada de pins,insignias y condecoraciones varias.Lo mismo da un sombrero cordobés que uno de paja,el caso es que no pasa desapercibido.Se declara ser más derechón que el que lo inventó, y si no hay queda constancia de su querencia a Fuerza Nueva,la Falange y demás.
Hace unos años Jesús Quintero le entrevistó en los Ratones Coloraos y entre otras cosas le preguntó por como andaba de trabajo, respondiendo Abelardo:
-Jesús,yo no he trabajado en la vida, porque si yo trabajo le estoy quitando el trabajo a otra persona y eso Jesús tú lo sabes, eso no está bien.No se le puede ir quitando el trabajo a los demás.Por eso yo no he trabajado nunca y por eso he sido una persona honrada.
Por cierto, es la única persona a la que yo he visto morderse un ojo: delante mis amigos Lupón,Manolete,Garrucho y yo se sacó la dentadura y se pegó un bocado en todo el ojo.
Genio y Figura.

Sentado en el tendido.Si no hay emoción...ya se encargará él de no aburrir al personal.

Fotos: la de arriba es de Juande Ortiz, del diario "Viva Jaén", la de abajo me la pasó mi amigo Lupón.

2 comentarios:

Antonio Ramos Calderón dijo...

Yo tengo la "suerte" de que una vez fui cogido en hombros del bueno de Abelardo, pero no fue vestido de torero ni saliendo por la Puerta Grande de un coso... Era yo pequeñito e iba de la mano de mi padre por la calle Adriano, con el ambiente previo típico de una corrida de toros en La Maestranza de Sevilla, entonces entramos en el Bar Taquilla y cuando Abelardo me ve entrar (yo de chico era muy rubio de pelo) empieza a gritar: "¡El Cordobés!¡El Cordobés!" Y no se le ocurre otra cosa al capitalista Abelardo de alzarme en hombros, provocando un susto mayúsculo en mi padre y en sus amigos que nos acompañaban porque mi cabeza, del brinco de aquel hombre conmigo encima, por poco dio con el aspa de un gran ventilador que había puesto en el techo del bar...
Imagínense la cara que pondría mi padre y las risotadas que soltaron los allí presentes en ese momento. ¡Qué arte!

José Luis Marín Weil dijo...

Al igual que Espartaco,Ojeda,Manzanares,Ortega Cano,los Campuzano...a tí en los años 80 también Abelardo te llevó a hombros.
Como a las figuras, y es que tú, en lo tuyo eres un figurón.