"La Fiesta de los Toros es la más culta del mundo".FEDERICO GARCÍA LORCA
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viernes, julio 17, 2009

Cuaderno de viaje.

Cuando uno es pequeño, si el curso académico se ha dado bien, sus padres lo premian llevándolo a un campamento. La cosa puede ir más allá y el muchacho puede acabar aprendiendo inglés en Irlanda, Escocia, Inglaterra...Y puede suceder lo contrario: que la cosa no se dé bien y uno acabe en un campamento de estudiar. Lo que viene siendo un internado, para entendernos.
Ni yo fui nunca a un campamento con chavales de mi edad ni pasé verano alguno aprendiendo inglés fuera de España. En cambio sí que me pasé dos veranos seguidos estudiando en el Unamuno de Málaga.

Cuando yo veía la propaganda de los campamentos de verano, aquello no me terminaba de seducir. Salir fuera de tu casa para levantarte pronto, hacerte la cama, estar todo el día bregando de un sitio a otro e incluso tragarse una clasecilla de inglés...no me entusiasmaba.
Pasado el tiempo unos vecinos míos, mayores que yo, se fueron en comando hasta Gijón a la escuela de verano del Sporting en “Mareo” y a mis diez años envidiaba que todos ellos pudieran disfrutar en una semana junto a chavales de sus edad, en unas instalaciones envidiables, de su afición al fútbol.
Mis propios hermanos han pasado por campus de verano de fútbol y baloncesto en Málaga, en el famoso campus de Nacho Rodríguez. Una semana practicando deportes y juegos rodeados de gente de sus edad y deportistas de Élite. Recibieron muchos regalos deportivos.
Me daba cierta envidia ver que yo no tenía a mi alcance nada similar. Yo no podía disfrutar de mi pasión por los toros en unas circunstancias similares.
Pasado el tiempo lo he conseguido. Me orienté de una especie de “campamento taurino de verano” y tras hacer no pocas gestiones y pasar toda una odisea para poder ir, al final, he podido participar.
Hice las maletas y me busqué la vida para llegar a Moraleja, Cáceres, donde en su Centro de Formación Agraria se ha celebrado el II Curso de Conocimiento del Toro Bravo. José Luis Castro ha sido el artífice de todo esto.
No es cosa fácil que los ganaderos abran las puertas de su casa, enseñen los toros en los cercados, den a conocer las faenas de campo, permitan que nadie pise sus plazas de tientas y por último pueda alguien ponerse delante de una becerra. Él lo ha conseguido y ha posibilitado que muchas personas sean enormemente felices.
Todo el día colgado del teléfono móvil, haciendo mil gestiones, pidiendo favores, remendando los imprevistos. Animando siempre al personal. Siempre al alcance de todos en todo momento.
No conocía a quien no tengo duda, es toda una institución taurina en Extremadura, y más concretamente en la provincia de Cáceres. Profesional de la hostelería, es él quien puso en marcha el Curso de Mayorales, que está teniendo un éxito enorme, y fruto de ese Curso nació este para aficionados, teniendo en cuenta la altísima demanda.
Durante una semana, - de lunes a viernes- hemos convivido aficionados de todos los puntos de España, de todas las edades, en una residencia y con el toro como elemento de unión hemos vivido unos días inolvidables.
Por momentos aquello parecía surrealista. No es fácil imaginarse que realmente puede llegar a suceder lo que nosotros hemos vivido.
Madrugar día tras día para tener una cita puntual frente al televisor para seguir en directo el encierro de Pamplona, seguidamente desayunar sin parar de hablar de toros y posteriormente desarrollar las actividades previstas.
Exceptuando que el primer día y a primera hora se nos habló de los encastes y castas, así como pelajes del toro de lidia, el resto del curso ha transcurrido íntegramente en el campo bravo.

Nos llevamos la primera sorpresa el mismo lunes por la tarde cuando José Luis, el director, nos comunicaba que Victorino Martín nos iba a recibir en su finca de Monteviejo y nos mostraría su museo taurino. ¿Qué puedo yo decir? Quedé impresionado con quien es y ha sido uno de los ganaderos más importantes de la historia del toro bravo. Su museo, sencillamente es acojonante (con perdón). Placas, trofeos, cerámicas, cuadros, todo lo que uno pueda llegar a imaginarse.

Me impactó y emocionó ver frente a mí al famoso toro “Velador”, único indultado en Las Ventas (mi amigo Luismi Parrado puede matizar este dato), así como algunas cabezas de la llamada “Corrida del siglo”. Me mosqueó no encontrar nada referente a mi tierra hasta que ya prácticamente saliendo de la puerta divisé en lo alto de una pared a la izquierda de la cabeza de un toro un cuadro con el escudo de La Carolina, cosa que me emocionó mucho. Así se lo hice saber al ganadero que me dijo:
- Dale recuerdos a Vicente Perucha, el torero de La Carolina cuando lo veas.
- Disculpa que le diga...pero falleció el año pasado.


Una anécdota que me
llevó de allí aunque sea algo chunga, la verdad.
La segunda jornada tuvimos el privilegio, porque verdaderamente así lo veo yo, de hacer la trashumancia. Una labor de campo que en
el ganado bravo se ha ido perdiendo, quedando un pequeño reducto precisamente en Jaén, si bien los últimos ganaderos que lo venían haciendo nos dejaron en las pasadas navidades.
Hicimos una trashumancia cortita, acorde a la jornada prevista. Fue algo emocionante. A campo abierto, alejados de lo urbano, bajo un sol que nos dejó a todos la piel como los salmonetes, nos retrotraímos en el tiempo para vivir en el presente una estampa ganadera del pasado como era trasladar el ganado campo a través de un sitio a otro.
Vacas viejas, becerros, caballos, vaqueros. Cosa impresionante. Vivirlo para contar algo que tampoco puede contarse fácilmente. Tuve la suerte de volver a montar a caballo después de algún tiempo y por unas horas, con mi gorra, mis botos bien engrasados, el caballo y la garrocha me sentí completamente como un mayoral.

Entre la ida y la vuelta, para sorpresa de todos y aprovechando que de por medio nos pilló un saneamiento de reses el ganadero, Enrique Serrano, nos soltó dos becerras. No me puse delante porque entre el pollo, la sandía y la tarta que nos metimos entre pecho y espalda a campo abierto...yo no estaba en condiciones. Fue en cambio muy emotivo ver a Paco Gallardo ponerse delante de una becerra por primera vez en su vida.
Paco, que se ha ganado con su carisma el cariño de todos, además de ser un excelente aficionado esconde tras de sí una historia tan impresionante como emotiva, que yo más adelante contaré.

El miércoles se nos dio la oportunidad de conocer el campo charro, cosa que a mí me hizo mucha ilusión dado que no tengo la ocasión habitualmente de ir a Salamanca y menos aún a su campo bravo.
Visitamos “Garcigrande” y “Los Bayones”. En la primera finca aluciné pues nunca antes había conocido una plaza de tientas cubierta y francamente esa era impresionante. ¡Menudas instalaciones! Asistimos en el “tauródromo” al ejercicio físico de los toros, esto es: correrlos a través de un circuito para que se ejerciten. Nada más llegar se nos dijo que estaba previsto que allí José Tomás mataría un toro a puerta cerrada a las 13:00. Nos fuimos de la finca y la verdad es que ni se le sintió.
En “Los Bayones” contemplamos el apartado de dos toros en un cercado: uno para curarlo y otro para enfundarlo. Esto último me dejó mucho que desear y no me terminó de convencer, sinceramente. Para rematar, pudimos ver como el mayoral vacunaba a un toro desde lo alto de una encina aprovechando el paso del toro en cuestión bajo el árbol, cosa que ya había visto yo hacer a Fernando Cuadri en un reportaje de Toros Para Todos. Entre medias, en defensa propia nos aplicamos una paella (la primera vez en mi vida que comía paella con huevo duro) seguida de una carne, que francamente no había forma de hacerle frente tras la paella, para rematar la faena con el postre y dejar a la expedición con más ganas de echar la siesta que de tirar para “Los Bayones”. ¿A qué parezco Suárez Guanes mezclando escritos taurinos y gastronómicos.
El jueves fuimos hasta el término de Monroy, a conocer la ganadería de “El Cubo”, que cuenta con la única plaza de tientas cubierta de la provincia de Cáceres. Tanto la plaza, como la casa ganadera y las instalaciones son dignas de ver. Ya quisieran muchas plazas de pueblo tener unos corrales así de funcionales. Me gustó mucho, muchísimo esta ganadería y el ganadero, en todo momento con nosotros, nos invitó a un pedazo de aperitivo en la ganadería.
Ya por la tarde tuvo lugar el primero de los dos tentaderos que pudimos disfrutar. En la ganadería de Elia Hernández vimos tentar a “Frascuelo” apenas dos días antes de su compromiso en Céret. En la plaza sólo le he visto una vez y de corto. En el campo, tentando, disfruté mucho. Otro aire, un sabor añejo, mucha torería. Pego una media verónica para dejar una vaca de retienta en el caballo que a todos nos arrancó un olé muy marcado.
Le acompañaba un novillero sin caballos, Mario Alcalde, de Madrid, que se está forjando a su lado y que me causó grata impresión. Se pusieron delante tres compañeros nuestros del curso, dándose la circunstancia de ser Beatriz novillero con picadores, Jesús, novillero sin picadores y David un aspirante a vestirse de luces. Me sorprendió especialmente Beatriz ante las vacas de retienta, porque alguna sacó su genio y ahí había que estar para hacerles las cosas. Jesús no terminó de encontrarse, según él mismo me confesó y David lo que pudo hacerle a la becerra suficiente fue para disfrutar.
A la hora de saltar los aficionados unánimemente se le animó a Paco Gallardo a ponerse delante de nuevo. Y lo hizo, vaya si lo hizo. Con acierto y decisión. También se puso delante el picador Ismael Halcón, quien picó ambos días.
Aquello se fue un poco de las manos porque bastante gente quiso torear aprovechando la condición de la becerra, muy buena, y hubo unos asistentes a la tienta que habían acudido en pantalones cortos y chanclas, que se pusieron delante y francamente aquello no me gustó nada, porque el campo, pienso, es una cosa muy seria. Acto seguido la comitiva partió hasta Coria y allí en mitad de la calle, en la terraza del bar de José Luis se montó la cena casi diría yo que de forma improvisada.
El ambiente estupendo y al marcar el reloj las 00:00 servidor cumplía un año más. Algunos lo sabían y me cantaron el “Cumpleaños feliz”, uniéndose rápidamente todo el personal y hasta el propio “Frascuelo” que vino a cenar con nosotros. ¿Quién me iba a decir a mí que cumpliría los años en un pueblo de Cáceres y con un matador de toros entre los asistentes?
La última jornada la iniciamos en “Las Tiesas de Santa María”, una de las fincas de Victorino Martín. No he visto en mi vida toros más grandes que los que pude ver la mañana de aquel viernes en los cercados. Sólo vimos toros, ninguna vaca.
Recuerdo que de un grupo que había junto a un comedero, uno de ellos tapaba, escondía totalmente a otro que se encontraba tras él. No paré toda la mañana de acordarme de Ruiz Miguel, con quien apenas una semana antes había estado hablando, y digo que me acordaba de él por su corta estatura y haber sido el torero que más toros de Victorino se ha pasado por la cintura.

Regresamos a la residencia y tras almorzar, tuvo lugar la correspondiente tertulia que siempre se formaba a la entrada de la residencia, con el aliciente de torear de salón con los trastos de algunos de David y Juanjo, dos de los alumnos del curso anterior que se habían unido los dos últimos días a nosotros.
Bien entrada la tarde partimos hacia la ganadería “Jara del Retamar”, en cuya finca, “La Zarzuela” acudimos a la última tienta, que corrió a cargo de José Ignacio Ramos e Iván García. Me gustó mucho el tentadero, sinceramente. Todas las vacas dieron buen juego y más de una se arrancaba muy de lejos al caballo que manejaba Ismael Halcón.
Tenía interés por ver tentar a dos toreros que nunca he visto de luces en la plaza y que dudo, pueda ver por los ruedos de aquí abajo.Viendo a Iván García no dejé de pensar que era uno de esos toreros que andan en el escalafón por debajo del sitio que merecen. En el tentadero, viéndole tentar, parecía hacer fácil todo lo que hacía con la muleta. Se hinchó de torear y como digo, me gustó mucho.
Como es costumbre, se estableció un orden de intervención de “los tapia” guiándose por el criterio de veteranía y antigüedad en los ruedos. Como debe ser.
Beatriz Tablado, Jesús Jiménez y David Matas tuvieron oportunidad de torear. Torear mucho y bien, hasta hartarse. En una de esas estando toreando David Matas el ganadero sufrió una caída desde donde estaba situado y no se mató de milagro. Desde el pequeño “palco” ganadero el golpe no fue chico.
Reincorporado el ganadero ya en su sitio permitió a los aficionados ponerse delante. Paco Gallardo volvió a coger la muleta y darle un par de derechazos, igualmente hizo Paco, un aficionado de Cuenca. Borja, un joven aficionado de Madrid se puso delante por primera vez y yo viendo la extraordinaria condición de la becerra no me pude resistir y le pedí permiso al ganadero para ponerme delante.
Me hacía mucha ilusión ponerme delante de una becerra en el campo bravo extremeño, algo que no tengo a mi alcance habitualmente, y sobre todo, quise celebrar mi cumpleaños toreando, pues nunca en la vida se me había presentado una oportunidad igual y eso yo tenía que aprovecharlo.
De cómo estuve...no creo que sea el más indicado para decirlo. Apenas pude darle tres naturales y cuando me retiré al burladero tras recibir no pocos porrazos descubrí que llevaba un pequeño puntazo, mínimo, en la pierna izquierda. Yo no me había dado ni cuenta y las cosas como son, orgulloso que estoy yo de esta pequeña herida que me he hecho haciendo lo que más me gusta.
Como colofón al curso tuvo lugar una cena en un restaurante de Moraleja. José Luis nos sorprendió a todos haciéndonos entrega de una orla conmemorativa del Curso y la insignia de los mayorales. Al ir a recoger la mía, los compañeros me pidieron hablar desde el micrófono...y bueno, ahí soltamos unas palabras para acabar siendo sorprendido finalmente por todos los presentes cantándome de nuevo el “Cumpleaños feliz”, cosa que me emocionó mucho, la verdad.
A la cena y como clausura José Luis nos tenía una nueva sorpresa preparada. Se había traído a un artista amigo suyo, Pepe Extremadura, que nos cantó un tema que le ha compuesto a los mayorales y que fue el éxito de la noche, hasta el punto que le pedimos el bis y se pegó casi diez minutos cantando la canción y no se nos ocurrió mejor cosa que subirnos al escenario con él para acto seguido izarlo en hombros, desenchufar la guitarra y sacarlo a hombros hasta la calle, guitarra incluída, a los gritos de ¡torero, torero!. En la calle se quedaron a cuadros cuando vieron a quince tíos llevando a hombros a un gachón con una guitarra...No me he reído más en mucho tiempo.
Los resistentes aguantamos y nos fuimos a la feria de Moraleja, que por entonces ya había comenzado y nos dejamos llevar por la fiesta. Quince o veinte personas de toda España tiramos tras la charanga y recorrimos las calles de Moraleja para acabar presenciando la suelta de reses bien entrada la madrugada.
Llegué a Jaén a las seis de la tarde del sábado previa parada en Almagro, Ciudad Real, ya que Jesús, mi compañero de habitación, y sus padres se brindaron a traerme a la vuelta.
Una experiencia inolvidable. Recomendable a todo aficionado que se precie. No conocía la provincia de Cáceres y gracias a esta iniciativa he tenido la oportunidad.
Quiero desde aquí mostrar mi más profundo agradecimiento a José Luis Castro, quien desde el primer instante estuvo pendiente de mí, acercándose incluso a recogerme a la estación de autobuses de Coria y acogerme en su establecimiento la noche del domingo. Una persona que durante una semana ha hecho un esfuerzo sobrehumano por cuadrar todo, por procurar el bienestar de muchas personas y que se ha privado de otras tantas cosas, empezando sin ir más lejos por disfrutar de su familia.
Y quiero igualmente mandar un abrazo a toda la gente buena con la que he compartido estos días irrepetibles. Gente de Extremadura, de Valencia, Toledo, Ciudad Real, Málaga, Sevilla, Salamanca, León, Asturias...con los que he podido disfrutar enormemente mi pasión por los toros.















































jueves, julio 16, 2009

Un pasodoble a Salvador.
Le conocí una de las noches más importantes y bonitas de mi vida, en "El Cossío", tras celebrar la primera de las conferencias del Ciclo Taurino "Diego Rojano" de la UJA de aquel año.
De vista sí que le conocía de antes, pues esto no es Madrid y aquí en el fondo nos conocemos todos. Él en cambio me tenía más que fichado.
A partir de ahí comenzó lo que ha sido una constante en todos estos años además del inicio de una amistad. Coincidir con él cada sábado en "El Cossío" para hablar de toros, de libros de toros y más especialmente de pasodobles toreros. Juntos hemos formado parte además del jurado que concede el "Trofeo a la Mejor Faena" de la Feria de San Lucas a cargo del Círculo Cultural Taurino de Jaén "Paraíso Interior", entidad a la que ambos pertenecemos.

Mi amigo Salvador Santoro es un amante del pasodoble que se interpreta en los festejos taurinos y a ello ha dedicado largas horas de investigación, de charlas con directores de bandas, compositores y músicos. Junto a él he aprendido muchas historias, curiosidades y anécdotas de un género musical que a mí me gusta mucho y recuerdo la ilusión que le hizo que le regaláse un disco de pasodobles de la Banda de la Villa de Los Barrios.
Como aficionado tiene un concepto que cuadra mucho en mi forma de sentir esta afición. Es abonado de las plazas de Jaén y Linares, no se pierde un festejo ni un programa por televisión, semanalmente compra su revista de toros, escucha diariamente "Clarín" y siempre anda aprovechando el tiempo libre con algún buen libro de toros en las manos. No lo imagino en una plaza de tientas con una muleta saliendo a dar dos derechazos y el de pecho a una becerra antes de darle puerta. Empezó siendo muy joven a escribir de toros y pasó por la revista "El Mundo de los Toros". Más recientemente viene publicando escritos taurinos en "La Voz de Linares" e incluso ha firmado trabajos en las dos últimas ediciones de la Agenda Taurina.
Y como aficionado, como linarense y como persona, este sábado Salvador recibirá uno de los regalos que más ilusión le podían hacer: un pasodoble dedicado a él. El sábado se estrenará en un concierto que tendrá lugar en el Paseo de Linarejos.
El pasodoble, que lleva por título "Salvador Santoro" ha sido compuesto por el Maestro Manuel Vílchez y seguro estoy que será precioso.
Si nada lo impide estaré allí junto a Alejandra y Durán para no perderme esta cita tan importante para quien es uno de los mejores aficionados que conozco en la provincia.
Foto: Juan Manuel Fernández.

miércoles, julio 15, 2009

Sucedió en Pegalajar.



Calor en la plaza para dar y regalar. Menos mal que nos acogieron los de la Peña "El Puntal Taurino" y con sus clásicos botijos rojos rulando por el tendido pudimos mitigar la que nos estaba cayendo en lo alto. Aquello era un microondas.
En mitad de la novillada se formó un revuelo, un murmullo en la plaza y parte de la misma rompió a vociferar y aplaudir. Giramos la vista a nuestra derecha y nos topamos de pronto con toda la comitiva de un enlace nupcial.
En el ruedo uno de los aspirantes a torero que participan en las clases prácticas se las veía con un eral de Apolinar Soriano y ajeno a ello, media plaza pendiente de la pareja de recién casados.
Estas cosas sólo pasan en Pegalajar. Dentro de la provincia no recuerdo otra plaza donde cada vez que acudo veo algo surrealista.
La cara que se le quedó al novillero cuando recibió el ramo de la novia en la vuelta al ruedo...
Foto: José María Morales.

viernes, julio 03, 2009

Doble cita taurina el fin de semana.

Una novillada de promoción y un festival benéfico se programan este fin de semana en la provincia. En Pegalajar una cita con los jóvenes valores, tomando parte Luis Olmo, de la Escuela de Baeza.
En Úbeda el interés por ver de nuevo en los ruedos a Paco Ojeda y "El Litri", a lo que se suma ver en un mismo cartel a dos matadores de toros ubetenses: Juan Antonio Millán "Carnicerito de Úbeda" y Juan Luis Pizarro.

domingo, junio 28, 2009

Ayer en Baeza.
Estuve ayer en Baeza viendo la novillada y salí de allí con el cuerpo cortado, al igual que le ocurriría a todo el mundo.
Tenemos por asumido que el riesgo en el ruedo se traduce en ver a un hombre vestido de luces colgando de un pitón. Esto es, por un error en la lidia o por la peligrosidad de la res, pero no es cosa normal lo que ayer se pudo ver en Baeza.
Si bien casi todos los novilleros que tomaron parte en el festejo "cobraron" e incluso algún que otro banderillero, como por ejemplo Manuel Morales, precisamente de aquí de Jaén, quien en el embroque fue alcanzado y el novillo en el derrote le echó la cara arriba alcanzándolo precisamente en la cara, lo que ayer ocurrió en el último fue lo más trágico que yo he visto desde que hace ya casi nueve años un novillo de Enrique Ponce, manso como no he visto ninguno más, dejáse inconsciente sobre el albero al banderillero de Linares Alfredo González. Lo más dramático que se ha vivido hasta el día de hoy en la Plaza de Jaén.
Sucedió que al salir el sexto fue llamado desde el burladero que se encuentra junto a los toriles con tan mala fortuna que al acercase el eral echó medio cuerpo hacia adelante alcanzando de lleno al banderillero de Algeciras Víctor Nieto, dándole con la testuz o la pala del pitón en la cara, cayendo este totalmente inconsciente, permaneciendo inmóvil dentro del burladero sólo que tirado en el suelo. Una imagen difícil de describir por lo inusual.
El impacto fue brutal y según me han dicho las imágenes por televisión fueron impresionantes. La situación era terrible y el pánico, la impresión, cundió en la plaza entera. Ver a un hombre, a un torero tirado en el suelo, inmóvil dentro de un burladero, la res deambulando por el ruedo sin atender a los cites, el personal intentando socorrer al banderillero...Creo que incluso hubo personas que saltaron del tendido al callejón para poder llevárselo. Horroroso.
Al final Víctor Nieto recuperó el conocimiento en la enfermería y la cosa no pasó a mayores, pero verdaderamente lo de ayer pudo ser una tragedia muy grande.
Todo esto viene a decir que efectivamente no hay enemigo pequeño y que en el toreo el riesgo está presente en todo momento. Incluso resguardado y protegido en el interior de un burladero.

viernes, junio 26, 2009



Que la UJA tome ejemplo de la UAL.
Lo normal es que cuando una cosa tiene éxito, funciona, vaya alguien y lo destroze ¿No? Aquí en Jaén, la Universidad que se sustenta con el dinero de las matrículas de los alumnos que tienen que volver a matricularse en las asignaturas optativas que no les aprueban por no haber asistido a un número concreto de clases, no haber entregado un número concreto de prácticas o vaya usted a saber que otros argumentos...sí, la Universidad que tiene superávit, esto es, dinero de sobra para hacer edificios vanguardistas, instalar pantallas de plasma en todos los edificios y dejar que sus alumnos a la hora de estudiar en la sala de estudio por las noches en estas fechas lo hagan cocidos como si estuvieran en un microondas...sí, esa Universidad, en la que yo estudio, aquella que organizó durante tres años seguidos un exitoso Ciclo Taurino con un presupuesto mínimo.
De catetos, de auténticos cipotones fue cargarse el Ciclo Taurino de la UJA cuando éste iba en aumento y más viendo que son cada vez más las universidades, especialmente andaluzas, que se acercan de una forma u otra a la Tauromaquia.
Envidia me ha dado cuando he leído la noticia de la creación de un Aula Taurina en la Universidad de Almería ( http://www.teleprensa.es/almeria-noticia-176496-La-UAL-pone-en-marcha-un-Aula-Taurina-para-estudiar-la-cultura-que-rodea-al-mundo-del-toro.html y http://www.ideal.es/almeria/20090626/almeria/probablemente-mejor-feria-taurina-20090626.html y http://www.burladero.com/noticias/006909/universidad/almeria/estrenara/aula/taurina/noviembre ) y mucho coraje al recordar la absurda y surrealista contestación que se me dió al decirme que el Ciclo Taurino de la UJA no continuaría.
Si en el rectorado supieran que entre sus alumnos hay un novillero con picadores, un mozo de espadas, una fotógrafa taurina, varios recortadores, algún hijo de ganadero otro gallo cantaría.

sábado, junio 20, 2009

Con tu furia y tu tesón.
Después de muchos años viendo futbol yo no tengo muy claro el motivo por el que se pita un penalti, ni para qué sirve un juez de línea, ni en qué consiste un fuera de juego. En pocas palabras puedo decir que no tengo ni puñetera idea de fútbol. Ahora bien, desde pequeño soy más del Real Jaén que...
Mi abuelo me metió en vena la pasión por el equipo de la tierra y junto a él veía los partidos del antiguo campo de La Victoria en el piso de mis tíos en la avenida Virgen de la Cabeza, en un noveno. Junto a él me tragaba los resúmenes de los partidos por la noche los domingos o sentía las retansmisiones a través del transistor.
Y me contaba historias del antiguo campo de Peñamefecit, de la Olímpica Jiennense, del mandato como presidente de su compadre Manolo Millán, del ídolo de la afición blanca, el vasco Ángel Arregui, que metía todos los goles de cabeza con un cinta blanca. Y lógicamente el paso por la Primera División midiéndose al Real Madrid de Di Stéfano.
Todo eso hizo que me hiciera un seguidor más del RJ, un lagarto más. Por mi comunión me regalaron un capote y una muleta, también una equipación del Real Jaén, y tanto lo uno como lo otro me hizo una ilusión enorme.
Mañana domingo jugamos todos. Estamos a un pasito de ascender y se ha desatado una euforia que se ha expandido por toda la provincia. Se agotaron en dos días todas las entradas y han tenido que instalar gradas supletorias. Lo nunca visto: de 12.000 espectadores el aforo ha aumentado hasta casi los 18.000. Impresionante.
Si nada lo impide yo estaré allí, con mi compadre Manolito, para como tantas veces apoyar al Glorioso y entonces tendré en mente a tres personas, a mi abuelo, a mi tío José Ramón (el mejor criador de podencos de toda España, que conste) , con quien fuí no pocas veces al fútbol siendo pequeño, el cual me regaló la equipación por mi comunión y quien en su juventud estuvo a punto de jugar en el equipo a nivel profesional, y como no, mi hermano Alberto, que desde Udine, Italia, por internet y desde la distancia, con su amigo el dinosaurio Nasa sentirán bien dentro los colores blanco y morado.
Jaén se merece muchas cosas y entre ellas tener un equipo de fútbol más allá de la segunda B. Estoy seguro que estaremos en 2ª y el Real Jaén lo conseguirá, como dice la letra del himno "con tu furia y tu tesón".







Versión para pulso y púa a cargo del grupo "Panaceite", conjunto que recupera la tradición folklorica de la provincia. Himno con letra de Luis Cabeza y música de quien fuera director de la Banda Municipal el Maestro José Sapena, quien sucediera al inolvidable Maestro Cebrián. Fue estrenado en el año 1951.
www.jaentaurino.blogspot.com
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